La revolución de la carne cultivada y sus retos regulatorios
Autor: Yanithza Mendoza Alvarado - Equipo Industria Alimentaria
La innovación en carne cultivada está marcando el futuro de la alimentación, pero el camino hacia su aprobación global está lleno de retos regulatorios y científicos.
La carne cultivada avanza rápidamente gracias a las nuevas tecnologías, pero los marcos regulatorios en diferentes países aún se encuentran en desarrollo. Este tipo de carne se obtiene mediante el cultivo celular en biorreactores, a partir de células extraídas de animales donantes. Las condiciones controladas permiten que estas células se multipliquen y se transformen en fibras musculares, creando un producto con características similares a la carne convencional. Sin embargo, su origen plantea dudas sobre su clasificación dentro de las normativas alimentarias tradicionales.
En Estados Unidos, la regulación está a cargo de la FDA y el USDA, que supervisan el proceso desde la recolección de células hasta la comercialización del producto final. Este enfoque busca equilibrar la innovación con la seguridad alimentaria. Aunque existen desafíos, la colaboración entre agencias permite avanzar hacia un marco normativo integral que cubre todo el ciclo de vida de la carne cultivada.
En la Unión Europea, la carne cultivada se considera un “novel food” y debe pasar una evaluación rigurosa de seguridad antes de ser comercializada. La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) exige pruebas científicas exhaustivas sobre la inocuidad del producto. A pesar de los esfuerzos de empresas y gobiernos, la carne cultivada aún no ha sido aprobada para su venta en la región, principalmente debido a los desafíos en la recopilación de datos científicos sobre su seguridad.
Singapur, por su parte, ha sido pionero en la comercialización de carne cultivada, aprobando en 2020 la venta de nuggets de pollo cultivado. Tras una exhaustiva revisión de seguridad, la Singapore Food Agency (SFA) autorizó este producto, estableciendo un modelo para otros países. Este avance demuestra que la colaboración temprana entre reguladores y empresas puede acelerar la aprobación sin comprometer la seguridad alimentaria.
A nivel global, el desarrollo de marcos regulatorios para la carne cultivada sigue en marcha. Países como Israel y Japón están adaptando sus leyes para incluir este tipo de productos, mientras que en América Latina se están realizando investigaciones sobre su viabilidad. La inocuidad microbiológica, la sostenibilidad y la aceptación ética siguen siendo desafíos clave, y las normativas de etiquetado serán fundamentales para generar confianza en los consumidores. En conclusión, la carne cultivada tiene el potencial de transformar la industria alimentaria, pero su éxito dependerá de la creación de regulaciones claras y consistentes a nivel mundial.
FUENTE: The FoodTech



.jpeg)



_Mesa de trabajo 1 (1).png)
.gif)
.gif)


.png)

-16.jpg)
-6.jpg)
-7.jpg)
-1.jpg)

-10.jpg)
-15.jpg)


-19.jpg)




-23.jpg)





-24.jpg)

-2.jpg)
-4.jpg)


-12.jpg)

-33.jpg)



-26.jpg)

-5.jpg)

-22.jpg)

.png)
_4-1.jpg (1).jpeg)

_4-2.jpg (1).jpeg)



-32.jpg)

-37.jpg)



-18.jpg)
-39.jpg)








-JORLE.png)
-8.jpg)
.png)

.png)
.png)



-30.jpg)



















003.png)



















-36.jpg)
































-31.jpg)
-21.jpg)
-17.jpg)
-29.jpg)
-35.jpg)
-40.jpg)
-27.jpg)
-11.jpg)
-28.jpg)
-13.jpg)
-14.jpg)
-25.jpg)
-9.jpg)
-38.jpg)
-20.jpg)
-34.jpg)