Peruvian Veef impulsa la proteína vegetal con sabor peruano y enfoque innovador
Autor: Yanithza Mendoza Alvarado - Equipo Industria Alimentaria
La proteína vegetal gana terreno con una propuesta que integra sostenibilidad y cultura gastronómica.
En un mercado donde la innovación alimentaria y el enfoque en consumo consciente marcan la pauta, Karina Zegarra, CEO y gerenta general de Peruvian Veef, aborda el posicionamiento de la marca y su apuesta por desarrollar alternativas accesibles, nutritivas y con identidad local, en línea con un consumidor cada vez más exigente en sabor, salud y sostenibilidad.
¿Cómo pasaron de una idea universitaria a crear Peruvian Veef?
El proceso tomó aproximadamente dos años de desarrollo previo al lanzamiento. Durante ese periodo se realizaron múltiples pruebas, llegando a desarrollar ocho productos con los que finalmente ingresamos al mercado en febrero de 2021.
La iniciativa surge a partir de una necesidad clara: no existían en el mercado alternativas que replicaran adecuadamente sabores y texturas similares a la carne. Durante la pandemia, tras validar los productos mediante pruebas y estudios de consumidor, incluyendo focus groups con resultados favorables, se concretó el lanzamiento de la marca.
¿Qué vacíos identificaron en el mercado peruano que motivaron la creación de la marca?
Identificamos tres brechas principales. En primer lugar, la ausencia de alternativas con perfiles sensoriales comparables a la carne o al pollo. En segundo lugar, las opciones existentes estaban mayoritariamente basadas en legumbres, con limitaciones en textura y experiencia de consumo.
Finalmente, los productos importados disponibles tenían un precio elevado, lo que restringía su acceso. Esta combinación de factores evidenció una oportunidad clara para desarrollar productos accesibles, nutritivos y con una propuesta sensorial competitiva.
En términos de valor proteico y nutricional, ¿cómo sus productos compiten frente a las proteínas animales?
Trabajamos con una combinación de proteínas vegetales de alta calidad, como soya, trigo, arveja y tarwi. Esta formulación permite alcanzar un perfil proteico completo y balanceado, alineado tanto a las necesidades del consumidor vegano como del segmento fitness.
Además, validamos nuestros productos mediante análisis en laboratorios externos, que certifican su composición nutricional. Esto nos permite garantizar estándares adecuados en contenido proteico y calidad nutricional.
Peruvian Veef incorpora sabores peruanos en su propuesta. ¿Cómo logran traducir la identidad gastronómica local en sus productos?
Partimos del reconocimiento de que la gastronomía peruana es un referente global y que el consumidor local tiene una fuerte conexión con sabores tradicionales.
Sobre esa base, desarrollamos una línea enfocada en perfiles criollos, iniciando con productos como anticuchos y piezas tipo pollo con marinados parrilleros. Utilizamos especias locales y técnicas tradicionales para lograr una experiencia sensorial coherente con el paladar peruano.
El objetivo es claro: integrar la innovación en proteína vegetal con una identidad gastronómica familiar para el consumidor.
¿Cuáles fueron los principales retos para lograr texturas y jugosidad similares a la carne?
El principal desafío ha sido comprender el comportamiento funcional de las proteínas vegetales. Si bien no trabajamos actualmente con tecnologías avanzadas de extrusión, hemos desarrollado procesos internos basados en investigación culinaria y pruebas iterativas.
Esto nos ha permitido lograr atributos clave como jugosidad, mordida y estructura. A futuro, evaluamos incorporar nuevas tecnologías que permitan escalar estos resultados manteniendo nuestro enfoque en etiquetas limpias.
¿Cómo evalúan el impacto ambiental de sus productos?
Nos basamos en estudios científicos que comparan la producción de proteínas vegetales frente a la carne animal. Por ejemplo, investigaciones de la Universidad de Oxford indican que producir un kilogramo de carne de res puede generar hasta 27 kg de CO₂ equivalente, mientras que la proteína de soya genera aproximadamente 3 kg.
En términos de consumo hídrico, la diferencia también es significativa: alrededor de 15,000 litros de agua para carne de res frente a 2,000 litros para soya.
Si bien aún no contamos con un sistema propio de medición, estos indicadores respaldan que el consumo de proteínas vegetales contribuye a reducir la huella ambiental.
¿Qué oportunidades identifican en el mercado latinoamericano?
El crecimiento del segmento es sostenido. En 2023, el mercado de carnes vegetales en Latinoamérica alcanzó aproximadamente 706 millones de dólares, con proyecciones de crecimiento anual cercanas al 20% hacia 2030.
Estos indicadores evidencian un alto potencial de expansión. Nuestra estrategia es consolidar primero la operación en Perú y luego escalar hacia mercados vecinos con afinidad gastronómica, como Chile.
Contáctate directamente aquí:
https://peruvianveef.com/contactanos/






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