KHS SUPREME: ventajas cristalinas en el ámbito de la asepsia
Autor: KHS
Con KHS SUPREME, KHS GmbH inaugura una nueva etapa en la protección de bebidas sensibles al oxígeno. Esta solución innovadora combina las ventajas del vidrio con la manejabilidad del PET y apuesta por la tecnología de barrera Plasmax.
Foto: KHS SUPREME combina un diseño de alta calidad con las propiedades de protección del producto propias de una botella de vidrio.
KHS presenta el resultado de un amplio estudio de desarrollo: con la botella de PET, KHS SUPREME, el proveedor integral con sede en Dortmund centra su atención en la protección del producto en el caso de bebidas sensibles al oxígeno, como el té. Para ello, KHS apuesta por su acreditada tecnología de barrera Plasmax: un recubrimiento transparente de óxido de silicio, extremadamente fino, que se coloca sobre la pared interior de la botella como si fuera vidrio. Con un espesor inferior a 100 nanómetros, protege de forma fiable el contenido sensible frente a la oxidación y preserva el sabor, el color y la calidad durante largos periodos. De este modo, la vida útil del producto se prolonga hasta diez veces más.
La tecnología Plasmax, que KHS emplea con éxito desde hace más de 20 años, ha sido desarrollada y perfeccionada de forma continua en la planta de Hamburgo. Hamburgo es el centro de competencia de KHS para PET, y el conocimiento especializado de su equipo se incorpora directamente en cada innovación para apoyar a clientes de todo el mundo en el desarrollo de soluciones de envasado de vanguardia.
KHS SUPREME ofrece la máxima protección del producto para bebidas sensibles a la calidad gracias a la innovadora tecnología de barrera Plasmax.
Protección para bebidas sensibles a la calidad
“Su excelente efecto barrera resulta ideal para productos Premium como el té verde, que es muy sensible a la calidad y debe cumplir los requisitos más exigentes en mercados como el asiático”, afirma Philipp Langhammer, Jefe de Producto de Tecnología de Barrera en KHS. El té se oxida con facilidad, lo que provoca cambios indeseados en el color y el sabor. La barrera de vidrio evita la oxidación garantizando la durabilidad, frescura y seguridad del producto.
La tecnología, desarrollada originalmente para envases farmacéuticos de vidrio, se basa en muchos años de investigación y optimización de procesos. Ya a comienzos de la década de 2000 se pusieron en marcha las primeras instalaciones piloto de Plasmax en el sector alimentario. Desde entonces, KHS ha seguido perfeccionando su barrera Plasmax y este año la ha llevado a velocidades de producción industriales de hasta 60.000 botellas por hora, sin merma alguna en su eficacia de protección.
